Del Mono Jojoy y otras muertes
El tema de la muerte de una persona y lo que esta pueda generar en los demás, siempre será algo para lo cual no estamos preparados.
Semanas atrás me enteré con tristeza, sorpresa y se podría decir, indignación, que dos indigentes que vivían la final de mi calle amanecieron muertos, un jueves como cualquier otro, al parecer, envenenados.
Estos pobres seres vivían en la calle, dormían en las aceras alrededor de un edificio pequeño de oficinas. No eran particularmente diferentes a otros indigentes, bebían, estaban sucios, sus pertenencias eran colchones viejos y bolsa llenas de arapos. Sus vidas eran las de las personas de la calle, sin un futuro y sin una familia, abandonados a la miseria material quién sabe por qué razón.
Nunca hablé con ellos, pero muchas veces los vi sentados, hablando con la gente que pasaba o revolviendo en la basura, buscando comida. Pero un buen día amanecieron muertos.
Mucho he pensado al respecto cuando paso por esa esquina, que ahora esta limpia, sin el sucio que producían estos seres.
Si es cierto que fueron envenenados, la persona que realizó tal acción vive en una miseria mayor que la sufrida por sus victimas.
El solo pensar que para cometer tamaño crimen hay que planificarlo, preparar en la cocina de tu casa el veneno y la comida en la cual lo vas a encubrir, acercarte con tu mortífero regalo, entregarlo a tu victima y esperar que surta efecto, demuestra la mas profunda de las miserias humanas.
¿ Cómo poder enfrentar la mirada de una persona a la cual le estas dando en sus manos la muerte ?, ¿ Cómo caminar de regreso a tu casa sabiendo que en pocos minutos esas personas comenzarán a sentir los efectos del veneno ?. ¿ Cuál es la razón, ver la esquina limpia ?
Esta semana vi al ministro de defensa colombiano declarar que el pueblo de Colombia estaba de júbilo por la muerte del Mono Jojoy, esta declaración me recordó a los indigentes muertos y a la ahora limpia esquina.
Reconozco mi absoluta ignorancia en el tema de las Farc y el problema interno colombiano, de la misma forma como entiendo que el guerrillero muerto era uno de los más despiadados y terribles asesinos de los últimos tiempos en el vecino país.
Sin embargo, creo que debemos hacer una reflexión frente a estos casos que para mí se relacionan por la forma.
¿ Con la muerte de estos seres humanos, malos o buenos, se resolvieron las causas por las cuales ellos tomaron el camino que siguieron ?
La muerte del guerrillero deja las causas de su origen intactas, al igual que las muertes de los indigentes. Entonces, el problema de fondo sigue latente, seguimos existiendo en un mundo en el cual no vemos más lejos de los efectos superficiales. Necesitamos ver más allá, tratar de entender por qué existen los Monos Jojoy o por qué hay gente que vive en la calle. No resolvemos nada matando, ya que hoy quizás somos los que tenemos las bombas y el veneno, pero, ¿ siempre la fuerza estará en nuestras manos ?.
Para nada defiendo a un guerrillero, como tampoco creo que a la gente de la calle hay que darles todo gratis sin que exista un compromiso personal para salir de la situación en la que viven, sin embargo, defiendo el derecho a la vida de todo ser humano, sin importar su proceder.
La violencia solo generará un espiral de violencia y el hoy vencido, tarde o temprano buscará la manera de obtener venganza.
Creo que el camino no es buscar la supremacía frente al débil, creo que el camino es llegar a solucionar los problemas de base que empujan a la gente a la calle o a la violencia.
Semanas atrás me enteré con tristeza, sorpresa y se podría decir, indignación, que dos indigentes que vivían la final de mi calle amanecieron muertos, un jueves como cualquier otro, al parecer, envenenados.
Estos pobres seres vivían en la calle, dormían en las aceras alrededor de un edificio pequeño de oficinas. No eran particularmente diferentes a otros indigentes, bebían, estaban sucios, sus pertenencias eran colchones viejos y bolsa llenas de arapos. Sus vidas eran las de las personas de la calle, sin un futuro y sin una familia, abandonados a la miseria material quién sabe por qué razón.
Nunca hablé con ellos, pero muchas veces los vi sentados, hablando con la gente que pasaba o revolviendo en la basura, buscando comida. Pero un buen día amanecieron muertos.
Mucho he pensado al respecto cuando paso por esa esquina, que ahora esta limpia, sin el sucio que producían estos seres.
Si es cierto que fueron envenenados, la persona que realizó tal acción vive en una miseria mayor que la sufrida por sus victimas.
El solo pensar que para cometer tamaño crimen hay que planificarlo, preparar en la cocina de tu casa el veneno y la comida en la cual lo vas a encubrir, acercarte con tu mortífero regalo, entregarlo a tu victima y esperar que surta efecto, demuestra la mas profunda de las miserias humanas.
¿ Cómo poder enfrentar la mirada de una persona a la cual le estas dando en sus manos la muerte ?, ¿ Cómo caminar de regreso a tu casa sabiendo que en pocos minutos esas personas comenzarán a sentir los efectos del veneno ?. ¿ Cuál es la razón, ver la esquina limpia ?
Esta semana vi al ministro de defensa colombiano declarar que el pueblo de Colombia estaba de júbilo por la muerte del Mono Jojoy, esta declaración me recordó a los indigentes muertos y a la ahora limpia esquina.
Reconozco mi absoluta ignorancia en el tema de las Farc y el problema interno colombiano, de la misma forma como entiendo que el guerrillero muerto era uno de los más despiadados y terribles asesinos de los últimos tiempos en el vecino país.
Sin embargo, creo que debemos hacer una reflexión frente a estos casos que para mí se relacionan por la forma.
¿ Con la muerte de estos seres humanos, malos o buenos, se resolvieron las causas por las cuales ellos tomaron el camino que siguieron ?
La muerte del guerrillero deja las causas de su origen intactas, al igual que las muertes de los indigentes. Entonces, el problema de fondo sigue latente, seguimos existiendo en un mundo en el cual no vemos más lejos de los efectos superficiales. Necesitamos ver más allá, tratar de entender por qué existen los Monos Jojoy o por qué hay gente que vive en la calle. No resolvemos nada matando, ya que hoy quizás somos los que tenemos las bombas y el veneno, pero, ¿ siempre la fuerza estará en nuestras manos ?.
Para nada defiendo a un guerrillero, como tampoco creo que a la gente de la calle hay que darles todo gratis sin que exista un compromiso personal para salir de la situación en la que viven, sin embargo, defiendo el derecho a la vida de todo ser humano, sin importar su proceder.
La violencia solo generará un espiral de violencia y el hoy vencido, tarde o temprano buscará la manera de obtener venganza.
Creo que el camino no es buscar la supremacía frente al débil, creo que el camino es llegar a solucionar los problemas de base que empujan a la gente a la calle o a la violencia.
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