Mis amigos solicitados
Muchas veces conocemos personas que de una u otra forma se vuelven cercanas, quizás muy cercanas. Luego, con el paso del tiempo la intensidad de esas relaciones se va perdiendo y la cotidianidad hace que la distancia se presente en las relaciones. Van pasando los días y con ellos, se van juntando semanas sin que se presente la oportunidad de una llamada, un café o tan siquiera un apretón de manos. Con el paso de los años, aquellos con los cuales fuimos cercanos se convierten en recuerdos, agradables muchas veces, pero eso, recuerdos. Más tarde o más temprano nos toparemos en algún sitio y podremos hablar cinco minutos, prometiéndonos retomar el contacto, cosa que pocas veces logramos. Sin embargo, en esos pequeños reencuentros la mayoría de las veces nos damos cuenta que los cambios por lo general solo son superficiales, más viejos, más gordos o calvos en el caso de los hombres, en el caso de las mujeres más sensuales o con más curvas o labios, pero en fin, son solo son cambios de ...