Cuando todo cambia de golpe
Para mi correr se ha convertido en un medio para llegar a las profundidades, o las alturas, de mis pensamientos y oraciones. Muchas veces cuando corro recuerdo a mi familia, a mis difuntos, a mis amigos, conocidos, también medito acerca de mis problemas, anhelos, esperanzas, proyectos, en fin, son kilómetros en los cuales me encuentro conmigo, con Dios, con mis miedos, son momentos de soledad que me permiten ver muchas de las cosas que el ruido de la cotidianidad no me permite. Esta tarde, cuando comenzaba a correr, recibí una llamada de un nuevo amigo. El es una de esas personas que nos encontramos en el camino y, que por alguna razón, su trato es fácil, nos sentimos en confianza casi que al momento de conocernos y algo hace que fluya una comunicación entre ambos. Mi nuevo amigo, a quien nombrare de esta forma, está en un momento de su vida en el cual su realidad cambió profundamente. Hasta hace una semana sus preocupaciones eran otras. En esos momentos su atención se centraba en l...