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Mostrando entradas de 2011

Ser seres decentes y cabales

Hoy, al llegar a la misa de 11:30 a.m., había un sacerdote nuevo. Como es mi costumbre, todo cambio de entrada me produce cierto temor. Pensé por un momento que estaríamos frente un sacerdote ultra conservador que nos llamaría la atención por no ir los domingos a misa, cosa que nunca he entendido por qué hacen el llamado de atención a los que estamos en la misa. Sin embargo, ya estábamos en la misa, Dios es más importante que los instrumentos por medio de los que se vale para hacer llegar su palabra, así que sigamos adelante. El evangelio de hoy termina con la frase DAR AL CESAR LO QUE ES DEL CESAR Y A DIOS LO QUE ES DE DIOS, frase que el sacerdote pidió que la leyéramos juntos. Su homilía se basó en explicar el contexto en el cual Cristo usó esta frase, explicando que el mensaje detrás de la misma era que el Cesar no era Dios, aunque muchos lo pensaran así. Interesante análisis, pero aún lo más interesante estaba por venir. El sacerdote entre las cosas que indicó que había que dar a D...

Celebrar la muerte

La muerte es un hecho concreto y absolutamente seguro en la vida de cualquier ser humano. Dependiendo de nuestras creencias, podemos considerarla como el final absoluto de la existencia, o sencillamente una transformación o un paso hacia otra realidad. Para los que somos cristianos, consideramos la muerte como el paso por el cual nos acercamos a Dios, estaremos en su presencia y podremos disfrutar de la infinita misericordia que El representa.  Sin embargo, el festejar la muerte de un ser humano no necesariamente implica el considerar que desde ese momento los sufrimientos de este viaje temporal terminan y se estará ante la presencia de Dios. Puedo recordar tres eventos que me han hecho pensar sobre la alegría que genera la muerte para algunas personas. Cuando mataron a un alto jefe de las FARC, el actual presidente Santos declaró que el asesinato del guerrillero en cuestión representaba una gran victoria para el pueblo colombiano y que estaban de júbilo por dicha muerte. Lo mis...

Si Dios quisiera...

En la homilía de hoy, me llamo mucho la atencion la frase que uso el sacerdote, " Si Dios quisiera podria aniquilar a la humanidad". Esta frase fue utilizada para tratar de hacer ver a las persona que Dios no desea el mal para nadie, tampoco es responsable de la situaciones donde reina el caos y pareciera que no se encuentra presente. Fue un intento con fines didacticos, quizas un llamado desesperado para procurar que las personas que estabamos alli reunidas, trataramos de entender que la supremacia de Dios es tal, que para El no hay nada imposible. Sin embargo, que en esa buena intension, se colo un grave error, que en lugar de procurar un comportamiento ajustado al evangelio, confunde y hace un pobre favor a la labor evangelizadora.  Dios, como creador, como origen de todo, ha creado el mundo mediante una expresion de su naturaleza. El ser humano, su creacion ultima, es realizada a su imagen y semejanza y, la ha creado con tanto amor que, a pesar de todas las traicio...

La carcel del rodeo y nuestra sociedad

Los hechos ocurridos en la última semana en la cárcel de El Rodeo ponen de manifiesto el estado de abandono en que se encuentran los excluidos de nuestra sociedad. Esta situación no es nueva, el abandono en el cual están sumidos todos los ciudadanos que cumplen una condena o están a la espera de una sentencia es un problema estructural que se ha agravado con el paso del tiempo. Esta situación pareciera no interesarle a nadie si hacemos un análisis ligero de la misma. Las personas son condenadas y enviadas a estos sitios de reclusión, en los que el hacinamiento y las pésimas condiciones higiénicas se combinan con la falta de programas para rehabilitar a los que cumplen una condena, generando entonces un subgrupo social, una comunidad, donde la violencia de todo tipo es la norma de conducta. Al realizar un análisis como el anterior, podríamos llegar a la conclusión que los reclusos son los únicos responsables de su suerte. Sería un análisis muy pobre, ya que debemos preguntarnos como pun...

Cuando la vida te golpea en la cara

Vivimos tratando de construir seguridad a nuestro alrededor, para nosotros como sujetos, para nuestra familia y para nuestra comunidad. Durante esta búsqueda de establecer un entorno confiable, procuramos rodearnos por personas en las cuales confiamos y hacemos lo posible porque confíen en nosotros. Durante años nos esforzamos por mantener una conducta adecuada, con la cual podamos demostrar que somos seres humanos dignos de respeto y nuestra honestidad esta a toda prueba. Sin embargo, no sabemos por qué razón, un día decidimos cambiar nuestro comportamiento. Una mañana nos dejamos vencer por la tentación, dejamos que la concupiscencia que forma parte de nuestra naturaleza, tome el control y caemos, llevándonos en esa caída todas las relaciones que a lo largo de los años cultivamos con esmero y respeto. Este comportamiento se presenta de una manera imprevista y de múltiples maneras. Puede tomar la forma de la infidelidad conyugal, de los actos de corrupción, del maltrato físico o verba...

Cuando el destino nos alcance

Día a día vemos como la vida pasa en el trajín de nuestra rutina. Muchas veces pensamos que necesitamos un cambio, que merecemos una forma de vida mas humana, donde las carreras por cumplir con todas nuestras obligaciones no sean la norma. Nuestros días amanecen muy temprano y por lo general terminan muy entrada la noche. En esta carrera por lograr hacer todo lo que esta vida nos impone, perdemos el derecho de poder disfrutar de momentos relajados, en los cuales podamos compartir con nuestras familias, o simplemente poder contemplar sin más, el fruto de nuestro esfuerzo. Esta agitación, producto de una cantidad de necesidades creadas por la sociedad en la cual vivimos, nos transforma en seres atormentados, siempre deseando algo adicional a lo que tenemos, buscando lo que suponemos que simboliza el éxito en nuestras vidas. En este correr por cumplir nuestras metas, el tiempo pasa, mostrándonos nuestra triste naturaleza como seres finitos y, a pesar de esto, no procuramos hacer un alto e...

Protegiendo a la población civil

Para todos los que se consideren hombres de bien, la guerra es algo que hay que evitar a toda costa. Muchas veces hemos visto y hemos estudiado, las consecuencias de los diferentes conflictos armados. La situación en Libia no es muy diferente a los demás conflictos que el hombre, por diferentes razones, tiende a crear en forma muy frecuente. Esta claro que el actual gobierno libio es una dictadura en la cual no se respetan los derechos básicos de los libios. Durante más de cuarenta años una persona a gobernado de manera unilateral los destinos de seis millones de personas, así que no hay forma de defender ese régimen. No hay avances tecnológicos, sociales, urbanos o económicos que justifiquen que una persona se autoproclame como la única autoridad de un país, decidiendo la vida y el futuro de sus connacionales. Esta situación llevó a que parte de la sociedad decidiera protestar, algo justo, y exigir un cambio de gobierno. Pero es aquí en donde caemos en lo más difícil de las elecciones...

Una mentira dicha 1.000 veces...

No quiero presumir que soy un adicto a los museos, exposiciones y demás actos culturales, pero me hace sentir tranquilo el hecho que existan lugares en los cuales la historia de una sociedad reposa, tranquila y sin sobresalto. Lugares a los cuales podemos acudir para reconciliarnos con lo que somos como comunidad, o para descubrir las razones por las cuales somos como somos. Cuando caminamos por esos sitios, podemos apreciar la manera en que los artistas, esos seres que tienen la desgracia de ser más sensibles que la mayoría de las personas, han percibido su realidad y su tiempo, dejando plasmada esa impresión en sus creaciones, no importa de qué tipo de creación estemos hablando, no importa si nos gusta o nó. Una de las cosas que más me preocupa de este proceso es la destrucción de nuestro pasado. Desde la instauración de este régimen, hemos observado cómo una y otra vez nuestra conciencia como sociedad ha sido despedazada. De la salida irrespetuosa de Sofia Imber del MACC hasta el ci...