Yo también voy a hablar de Maria Corina

Sin duda alguna, la contienda política venezolana muchas veces nos expone situaciones desagradables, con las cuales no podemos estar de acuerdo. Situaciones en las cuales los contendores pueden actuar de manera violenta o vulgar. No fue el caso de María Corina Machado en la AN en el acto de entrega de memoria y cuenta del presidente de la República. Independientemente de las intenciones últimas de la Sra. Machado, de sus ideas o formas de hacer política, creo importante resaltar su actuación ese día.
La Sra. Machado, en forma muy correcta y respetuosa se dirigió hacia el presidente, exigiendo una respuesta sobre problemas que aquejan a todos los que vivimos en este país, sin diferenciar nuestras ideas políticas. Dicho de esta forma, suena algo simple y sencillo, algo que no pasa de ser una estrategia de un candidato para obtener centrimetraje en los medios de comunicación.
Pero al analizar con un poco más de cuidado la situación, podemos ver que la actuación de la Sra. Machado va más lejos. Sentada en un auditorium en el cual el poder y la ventaja esta a favor del presidente, donde incluso su integridad física estaba en riesgo, se paro frente a la persona más poderosa del país y, haciendo uso de su derecho de ciudadano, le pidió cuentas. En forma clara y concisa le transmitió lo que muchos de nosotros vivimos a diario, el problema diario, cotidiano, lo que el ciudadano de a pié sufre.
Es importante resaltar este hecho, hemos caído en un letargo y en un miedo que muchas veces aceptamos que nuestros derechos sean pisoteados, no solo por el poder constituido, también por nuestros jefes, compañeros de trabajo, vecinos e incluso familiares.
Esta falta de valentía para reclamar de forma civilizada lo que es justo, de hacer valer nuestra condición de ser humano digno, ha sumergido nuestra sociedad en un caos terrible. Sin darnos cuenta, nuestra convivencia esta signada por el miedo, miedo del motorizado que se come la flecha, miedo al conductor que nos toca la corneta para que no respetemos el semáforo, miedo a la señora de la tercera edad que se aprovecha de su condición de persona mayor para irrespetarnos, en fin, un miedo a todo lo que nos rodea.
Pero no nos victimisemos, esta forma de actuar la asumimos porque, más tarde o más temprano, nosotros mismos actuaremos como los abusadores a los cuales tememos, resguardados en pensar que todos actúan de la misma forma y nosotros no nos quejamos.
De esta forma, poco a poco hemos destruido las normas mínimas de convivencia, creando una verdadera jungla.
Quizás, más que limitarnos a votar por alguien, debemos comprometernos a actuar como ese alguien, respetando y exigiendo respeto, de esa forma avanzaremos hacia un mejor y más digno lugar donde vivir.

Comentarios

  1. La Fontaine: Felicitaciones!!!Maria Corina hablo por toda Venezuela y usted hablo por Maria Corina y los venezolanos tambien...No se le puede agregar mas nada a su ver, sentir y analizar tan profunda, valiente y objetivamente esa realidad.Todo se contagia. Espero que se haya prendido la llama del despertar de todo nuestro 'bravo pueblo' que ya ha perdido bastante tiempo ante delincuentes atrevidos de camino que es lo que es ese 'desgobierno'...Ginni Luz Parsa

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