Es difícil ser cristiano

Es Navidad, estoy en estos momentos enviando mensajes donde deseo una feliz navidad a las personas que quiero y en el fondo siento una profunda confusión.
El mensaje de Cristo fue sencillo y directo: "Amarás a Dios sobre todas las cosas y a tú prójimo como a ti mismo". Si lo leemos de pasada es algo como simple, pero al pensarlo un poco más profundamente es algo que es un compromiso demasiado grande que coloca sobre nuestros hombros una carga muy pesada.
Amar a Dios sobre todas las cosas? qué implicaciones tiene esta frase? qué son todas las cosas? Nuestra familia? Nuestra vida? Nuestra seguridad o la de los nuestros? es algo muy grande, que solo la entrega en el huerto de Getsemani lo pone en perspectiva.
Las frases de Jesús cuando se sabia prácticamente muerto, cuando el miedo lo invade al punto que suda sangre, al limite de su voluntad, la entrega a Dios; "aleja de mi este cáliz, pero no se haga mi voluntad..." es una entrega total que demuestra el grado de entrega y de amor a Dios.
Este momento de Jesús nos muestra la consecuencia directa del amor al Padre, el vivió y anunció con su vida el reino del Padre y, desgraciadamente, la consecuencia fue el martirio. Pero hasta el final asumió ese amor, vivió y murió en función de sus principios, aunque esto lo llevó a la muerte.
Luego, en medio del suplicio, no odió al torturador, lo perdonó, rogó al Padre porque perdonara a todos aquellos que lo maltrataron al extremo, amó al prójimo, aunque ese prójimo lo martirizaba.
Ahora, como puedo vivir de esa manera? Cómo hago para traducir en mis coordenadas culturales actuales esa enseñanza? Como me abandono a Dios, cómo amo a mi prójimo?.
En nuestra sociedad actual, en nuestra Venezuela de hoy, donde el mensaje es de odio, el destruir todo para cambiarlo por nada, es difícil poder asimilar estas enseñanzas. Cómo no querer que todo se pare? Pero a la vez, cómo hacer para recuperar la paz y la armonía si no nos entregamos al perdón?
Pero en el fondo, el perdón es algo muy difícil de dar. Es prácticamente contra nuestra naturaleza el perdonar a aquél que nos generó un daño.
Acumulamos el rencor por años y eso va creciendo dentro de nosotros, retroalimentandose, pero a la vez, consumiéndonos. Al paso del tiempo, nos damos cuenta que lo único que nos puede quitar ese peso que llevamos encima, ese mal que nos carcome, es el perdonar.
Difícil y fácil a la vez. Difícil el aceptar que debemos perdonar, fácil el sentir el alivio de abandonar el mal que nos atormenta.
"Amarás a Dios sobre todas las cosas y a tú prójimo como a ti mismo", la pregunta y la respuesta a la vez. Qué difícil el camino hacia nosotros mismos.
Feliz Navidad.

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