Por qué no desearles paz?
La semana ha estado llena de discursos, marchas, tensión, declaraciones, lo que podríamos definir como una semana muy movida.
Luego de haber escuchado a Ana Teresa Torres hablando sobre el mito, me he visto en la tentación de escuchar los discursos del presidente, analizar con un poco de mayor detenimiento las entrevistas y las promociones de globovisión. Hay cosas que me llamaron mucho la atención.
De los discursos del presidente, me llama mucho la atención el estado de angustia en el cual ese señor vive. Me pregunto como un ser humano puede sobrevivir en tal grado de angustia, todo su mundo gira en torno a una confrontación, una guerra, prepararse para defenderse, luchar por proteger algo.
Debe ser agobiante el tener dentro toda esa carga, esa sensación de que en cualquier momento "aquellos", "ellos", "el imperio", "los oligarcas", "los enemigos", lo atraparan y lo destruirán o matarán, acabando todo por lo que ha luchado. Pero, ¿ quienes son esos fantasmas que no tienen rostros? Unos días son los estudiantes, otros días es el presidente Obama, otro los dueños de medios, en fin, el enemigo se encuentra en cualquier lugar.
En un estado como ese, es imposible descansar, pensar en un mejor futuro, tener esperanzas. Supongo que las madrugadas deben ser horas terribles, en las cuales, en la soledad, en el momento en el cual uno se enfrenta con sus miedos, donde solo se esta con uno mismo, esa angustia aflorará, llevándolo al más terrible de los pánicos.
Pero no creo que sea el único, viendo globovision observo que una y otra vez repiten los insultos, las amenazas, lo negativo. Las personas que trabajan en ese sitio tampoco deben tener paz, el solo ver en forma repetitiva y hasta el cansancio, de manera indiscriminada la violencia debe crear demonios similares a los del presidente.
Creo que ambas partes sufren del mismo miedo, pero en el fondo, creo que el miedo es a ellos mismos. El miedo que tienen del otro tiene su origen en reconocerse en aquel que llaman el adversario. Se satanizan de tal forma porque suponen la manera en la cual actuará el contrario, lo saben porque cada una actuaría de ese modo. En el fondo el miedo es a sus propios demonios.
¿Y entonces qué hacemos al respecto? Creo que la única salida es sembrar la paz, actuar como Cristo, como Ghandi, como Mandela, como Martin Luther King, no permitirnos ser parte de la violencia. Tenemos que evitar ser multiplicadores del odio, si nos toca el odio, asimilarlo y devolver paz. Es la única forma de poder tener una esperanza, de poder creer en un futuro, de poder sonreír y trabajar por un mejor porvenir.
Luego de haber escuchado a Ana Teresa Torres hablando sobre el mito, me he visto en la tentación de escuchar los discursos del presidente, analizar con un poco de mayor detenimiento las entrevistas y las promociones de globovisión. Hay cosas que me llamaron mucho la atención.
De los discursos del presidente, me llama mucho la atención el estado de angustia en el cual ese señor vive. Me pregunto como un ser humano puede sobrevivir en tal grado de angustia, todo su mundo gira en torno a una confrontación, una guerra, prepararse para defenderse, luchar por proteger algo.
Debe ser agobiante el tener dentro toda esa carga, esa sensación de que en cualquier momento "aquellos", "ellos", "el imperio", "los oligarcas", "los enemigos", lo atraparan y lo destruirán o matarán, acabando todo por lo que ha luchado. Pero, ¿ quienes son esos fantasmas que no tienen rostros? Unos días son los estudiantes, otros días es el presidente Obama, otro los dueños de medios, en fin, el enemigo se encuentra en cualquier lugar.
En un estado como ese, es imposible descansar, pensar en un mejor futuro, tener esperanzas. Supongo que las madrugadas deben ser horas terribles, en las cuales, en la soledad, en el momento en el cual uno se enfrenta con sus miedos, donde solo se esta con uno mismo, esa angustia aflorará, llevándolo al más terrible de los pánicos.
Pero no creo que sea el único, viendo globovision observo que una y otra vez repiten los insultos, las amenazas, lo negativo. Las personas que trabajan en ese sitio tampoco deben tener paz, el solo ver en forma repetitiva y hasta el cansancio, de manera indiscriminada la violencia debe crear demonios similares a los del presidente.
Creo que ambas partes sufren del mismo miedo, pero en el fondo, creo que el miedo es a ellos mismos. El miedo que tienen del otro tiene su origen en reconocerse en aquel que llaman el adversario. Se satanizan de tal forma porque suponen la manera en la cual actuará el contrario, lo saben porque cada una actuaría de ese modo. En el fondo el miedo es a sus propios demonios.
¿Y entonces qué hacemos al respecto? Creo que la única salida es sembrar la paz, actuar como Cristo, como Ghandi, como Mandela, como Martin Luther King, no permitirnos ser parte de la violencia. Tenemos que evitar ser multiplicadores del odio, si nos toca el odio, asimilarlo y devolver paz. Es la única forma de poder tener una esperanza, de poder creer en un futuro, de poder sonreír y trabajar por un mejor porvenir.
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