La ilegalidad de las permutas y el Huerto de Getsemaní
El miedo es algo de lo más duro a lo que un ser humano se puede enfrentar, es un monstruo que adopta múltiples formas y se materializa en las más diversas situaciones.
Cuando leemos la pasión de Cristo, su gran sufrimiento se presenta en el Huerto de Getsemaní, es en ese momento donde el miedo se materializa y lo acosa. Ese miedo es a lo que él supone que va a enfrentar.
Su vida pública lo llevó hasta un punto de no retorno, su actuar lo enfrentó contra las estructuras de poder y estas actuaron en su contra, armando y estructurando un juicio totalmente ilegal y creando testigos. Pero no es en ese punto cuando teme, es antes, cuando nada ha sucedido aún.
Es la incertidumbre el mejor terreno para que el miedo actúe, tanto, que el mismo Cristo sufre en esos momentos y lo hace de una manera tan grande que hasta sangra, lo cual simboliza el momento tan duro que atraviesa.
Como seres humanos debemos ser compasivos y misericordiosos, todos los seres humanos tienen una dignidad, por el solo hecho de ser hombres. Sin importar sus acciones, su dignidad esta por encima de cualquier cosa y es necesario que la misma sea respetada.
En las últimas semanas en nuestro país vienen sucediendo detenciones y allanamientos a personas que operaban en el mercado de permutas. No soy quien para decir si son honestas o no, si actuaron acogidas a las leyes vigentes o si por el contrario incumplieron las leyes. Eso es un tema que debe ser decidido por los jueces naturales en caso que existan acusaciones o delitos. Pero lo que si es algo que debe evitarse es hacer temer a estas personas y a todas las demás que se desempeñan en este sector.
Humanamente hablando es una violación a la dignidad de las personas el vivir bajo un miedo a lo que pueda pasar. Es una tortura el esperar día tras día a ver qué sucede, si será el turno, si serán acusados o no.
Este miedo atormenta al que lo sufre, afecta a su familia y a las personas que lo rodean, provoca decisiones que muchas veces pueden ser trágicas o dramáticas.
¿ Cuál es el sentido de infligir el miedo a los demás? Poder? Seguridad?, no lo sé, pero es algo que muchas veces es más violento que los asesinatos, ya que poco a poco va acabando con la tranquilidad y la vida de la persona que lo sufre.
Es justo vivir con miedo? Miedo a la violencia física o mental? miedo a la confrontación armada y desigual, miedo al hambre, a la falta de trabajo, miedo al futuro?
Creo que uno de los derechos que debemos exigir es poder vivir sin miedo, poder respirar tranquilos, caminar tranquilos, trabajar tranquilos.
La violencia no es solo golpes y muertes, el sembrar miedo es algo mucho más brutal y violento y, es algo que ningún ser humano, por ningún concepto merece.
Cuando leemos la pasión de Cristo, su gran sufrimiento se presenta en el Huerto de Getsemaní, es en ese momento donde el miedo se materializa y lo acosa. Ese miedo es a lo que él supone que va a enfrentar.
Su vida pública lo llevó hasta un punto de no retorno, su actuar lo enfrentó contra las estructuras de poder y estas actuaron en su contra, armando y estructurando un juicio totalmente ilegal y creando testigos. Pero no es en ese punto cuando teme, es antes, cuando nada ha sucedido aún.
Es la incertidumbre el mejor terreno para que el miedo actúe, tanto, que el mismo Cristo sufre en esos momentos y lo hace de una manera tan grande que hasta sangra, lo cual simboliza el momento tan duro que atraviesa.
Como seres humanos debemos ser compasivos y misericordiosos, todos los seres humanos tienen una dignidad, por el solo hecho de ser hombres. Sin importar sus acciones, su dignidad esta por encima de cualquier cosa y es necesario que la misma sea respetada.
En las últimas semanas en nuestro país vienen sucediendo detenciones y allanamientos a personas que operaban en el mercado de permutas. No soy quien para decir si son honestas o no, si actuaron acogidas a las leyes vigentes o si por el contrario incumplieron las leyes. Eso es un tema que debe ser decidido por los jueces naturales en caso que existan acusaciones o delitos. Pero lo que si es algo que debe evitarse es hacer temer a estas personas y a todas las demás que se desempeñan en este sector.
Humanamente hablando es una violación a la dignidad de las personas el vivir bajo un miedo a lo que pueda pasar. Es una tortura el esperar día tras día a ver qué sucede, si será el turno, si serán acusados o no.
Este miedo atormenta al que lo sufre, afecta a su familia y a las personas que lo rodean, provoca decisiones que muchas veces pueden ser trágicas o dramáticas.
¿ Cuál es el sentido de infligir el miedo a los demás? Poder? Seguridad?, no lo sé, pero es algo que muchas veces es más violento que los asesinatos, ya que poco a poco va acabando con la tranquilidad y la vida de la persona que lo sufre.
Es justo vivir con miedo? Miedo a la violencia física o mental? miedo a la confrontación armada y desigual, miedo al hambre, a la falta de trabajo, miedo al futuro?
Creo que uno de los derechos que debemos exigir es poder vivir sin miedo, poder respirar tranquilos, caminar tranquilos, trabajar tranquilos.
La violencia no es solo golpes y muertes, el sembrar miedo es algo mucho más brutal y violento y, es algo que ningún ser humano, por ningún concepto merece.
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